Mi rutina facial: tónico, hidratantes, serum y mascarilla

Debería haber hecho este tipo de posts desde mucho antes porque me va a molar cantidubi-dubidá poder ver los conjuntos de productos que han ido conformando mi rutina facial a lo ancho y largo del tiempo documentados y recopilados al más puro estilo cuaderno de bitácora. Resulta que vistos varios a la vez me ayudan incluso a recordar el momento en el que los utilizaba, cosa que no pasa de igual manera con los productos revisionados individualmente. Y a vosotras eso os la trae al pairo pero para mí tiene un valor añadido, valor sentimental y morriñero. Y ahí dejo ese apunte, para la posteridad también.

Comentar que para no hacer un post eterno (como el otro que hice en diciembre) he preferido dividir lo que es la rutina completa en partes, de manera que aquí pongo lo más básico, que son tónico, hidratantes de día y noche, serum y la mascarilla de los domingos.

Para empezar hablaré de unas de las piezas fundamentales de mi rutina facial: la hidratante de día que se ha ganado el nombre a pulso con su SPF20 y es que ya desde hace tiempo intento utilizar como cremas de día sólo aquellas que tengan protección solar. Trato de hacerlo cuando puedo pero no siempre es fácil encontrar una crema hidratante que no se lleve a matar con el maquillaje que te vas a poner encima y a un precio razonable ya es misión imposible. Llamémoslo RETO.

La que estoy utilizando ahora mismo tenía muchas ganas de probarla: la Double-Duty Face Moisturizer de Jack Black, una crema que se intuye para hombres sólo con el aspecto masculino del packaging y otro producto robado de los stands de cosmética para hombres por las chavalas del mundo ávidas de hidratación facial. Os recuerdo que mi piel es mixta y esta crema, pensada para pieles secas y maduras, le sienta como un guante. Tiene una textura consistente que al comienzo de la aplicación parece que va a dejar esa capa blanca típica del protector solar pero en seguida desaparece y se absorbe muy rápido.

Deja la piel muy cómoda y fresca y a la vez permite utilizar base de maquillaje encima sin que aparezcan las famosas pelotillas también típicas de muchos protectores solares. En cuanto al acné que suelen provocar algunos protectores solares… puedo decir que mi piel sigue sufriendo de acné esporádico pero esto me pasa continuamente. En general no he notado más ni menos. No huele apenas pero si te empeñas en meter las narices reconocerás cierto olor a pomada de toda la vida que tras aplicarlo desaparece. Además el envase es de plástico y con dispensador de pump: ligero para llevar, no se rompe y no hay que meter los dedazos.

Lo malo, por ponerle pegas, es que no es fácil de encontrar aunque lo más extraño es que en nuestro país es más económica que fuera de él, cuando normalmente con los cosméticos de marcas extranjeras suele pasar lo contrario. El precio es de 30,15€ (aquí) y contiene 97ml con lo cual resultan bastante económicas. Me gusta mucho. Ah! y hay otra para pieles mixtas, por si pasas del filtro solar y no quieres arriesgar con tu piel mixta/grasa.

Por la noche he empezado a utilizar la crema hidratante Vitance Anti-Ox de Babé*, que me enviaron junto con el resto de productos de la gama Vitance Anti-Ox, lo nuevo de Babé. Esta crema tiene una textura mucho más fluida, más gel y al aplicarla se siente muy refrescante, incluso fría y se absorbe «en un plis».

Hay que utilizar muy poquita cantidad, lo digo por experiencia, y deja en la piel una película ligeramente luminosa, un efecto notablemente visible aunque no tanto como un brillo. Quizás incluso tenga un efecto favorecedor utilizándola de día, el caso es que al no tener SPF prefiero usarla de noche.

Tiene bastante olor, un perfume que resulta bastante intenso, no me importaría que fuera algo más discreto: yo y mis manías con los olores. Huele a limpio pero a un limpio como jabonoso. Para pieles apagadas puede ser una opción genial. No contiene parabenos, ni aceites minerales… es antioxidante y apta para todo tipo de pieles, incluso sensibles.

Sólo le cambiaría el envase (tarro de cristal) y el tema del olor que no me acaba de enamorar. Su precio ronda los 20€ y contiene 50ml.

El tónico que estoy utilizando ahora es de esos con los que rezas para que no se acaben: el Agua de Azahar de Alqvimia*, esa marca con aires de botica masónica.

Lo mejor de este tónico es su olor. Lo utilizo algunas mañanas pero sobre todo por las noches, porque es uno de esos olores que ya medio te meten en la cama ellos solos. Para hacerse una idea, este tónico juega en la liga del Agua de Belleza de Caudalie (amor puro). Después de la limpieza facial pulverizo un par de pumps (o tres o cuatro) sobre el rostro, que por cierto pulveriza muy finamente pero con el disparo un poco corto pero el efecto es tan agradable que no agradeces tanto el efecto tonificante como lo bien que huele. Me flipa.

Es un tónico de los que no se olvidan. Con su precio pasa lo mismo: 52,00€ / 200ml. en Alqvimia.com

También de la línea con extractos antioxidantes del Mediterráneo Vitance Antiox de babé*, estoy utilizando este «serum provitalizador». Este serum viene en una envase pipeta con cuentagotas y al textura es muy fluida y escurridiza. Me aplico unas gotitas después del tónico y antes de la hidratante. La sensación en el momento de la aplicación es similar a la que da la crema de la misma línea: un frío instantáneo, casi tensor. Se absorbe bastante rápido y no deja sensación pesada. Tiene un precio de 25,00€ aprox. Contiene 30ml.

En cuanto a contorno de ojos he rescatado un producto que empecé hace ya meses y dejé de utilizar porque en muchas temporadas simplemente ni me acuerdo del contorno de ojos: extiendo al crema hidratante hacia la ojera y me olvido del tema. Sin embargo, en estos días de grandes cambios de temperatura y congestiones derivadas del catarro, las ojerotas me piden algún tipo de roll-on que me deshinche la zona. Este contorno de ojos de Montibello VitaPure C* con Vitamina C lo hace bastante bien y alivia la zona en un par de pasadas además de que el acero del roll-on favorece la circulación de la zona.

La mascarilla Cranberry Mud mask de MyChelle la reservo para los domingos, días tristes. Es una mascarilla de arcilla verde y blanca que elimina imperfecciones causadas por impurezas; la arcilla se mete en el poro y lo sanea. Tiene un efecto refrescante inmediato, pica un poquito durante la aplicación aunque no tanto como la GlamGlow y su textura es algo más consistente, no tan «rústica» y más tirando a lo cremoso. También tiene esas partículas oscuras y en lugar de tener ese perfume a lo francés, ésta tiene en su lugar un olor que recuerda al Vicks Vaporub: balsámico y que despeja. Quiero pensar que además ayuda a dilatar el poro y descongestionar.

Deja la piel con un brillo satinado y limpio, precioso. Me gustó mucho, al igual que lo hizo la GlamGlow y ambas son tremendamente caras, bueno, ésta un poquito menos: el tubito de 35ml cuesta 20,26€ en iHerb. Me encanta.

Y para terminar un producto que no suelo utilizar porque como ya he comentado en más de alguna ocasión, no puedo soportar su olor: la Eight Hour cream de Elizabeth Arden*, el bálsamo 8 en 1 mundialmente conocido por sus propiedades reparadoras de la piel (las otras 7 cosas que hace no sé cuales son). El caso es que esta semana pasada me cogí un buen resfriado que me tuvo pañuelo en mano de contínuo y se me peló la nariz por completo. Siempre me pasa. Esta vez aproveché que el trancazo me dejó sin olfato para aplicarme la Eight Hour en las aletas y orificios de la nariz; noté mucha diferencia en cómo recupré el buen estado de la piel en comparación con otros catarros (y yo en esto tengo experiencia porque cojo muchos). A partir de ahora ya sé qué hacer.

Esta muestra me vino en una Birchbox pero puede adquirirse en distintos formatos y en montón de perfumerías. En PerfumesClub está a 16,92€ pero la venden en mil sitios más.

*Los productos marcados con asterisco han sido enviados por cortesía de la marca/representante o recibidos como muestra gratuita.

28 Comments

  1. Mareas. says:

    Muy buena rutina y muy completa.
    En mi caso el SPF20 se me queda corto, soy de las de 45 a 50 y no bajo, manías de una jajajaja.
    Cuándo he visto el precio del tónico molón casi me caigo de la silla, es carisimooo.
    Me gustaría probar la gama de Babé más que nada porque si noto la piel algo apagada aunque ahora le estoy dando un chute de hila a ver si la recupero.
    Un beso.

    1. Yo uso 40 y 50 en verano cuando tomo el sol pero así de diario ¿eres capaz de maquillarte encima de eso sin que te salgan rollitos de crema a porrillo? ¿No te salen un montón de brillos?

  2. No he probado ningún producto, pero ese tónico tiene pintaza, aunque cuando he leído el precio, ufff; casi me caigo, jejeje. Espero que sea maravilloso! 😉
    Y esa máscarilla de Mychelle, me la apunto.
    Besosssss

  3. Aitana says:

    Madre mía, menudo arsenal!! enviiidiaaa jajaja He oído hablar super bien del a marca Babe, aunque no la he probado nunca.
    Yo últimamente estoy pasándome a la cosmética natural, he acabado asustada de todo lo que llevan los potingues que nos echamos, así que estoy en proceso de cambio de rutina facial, a ver qué tal.
    Con lo que sí debería hacerme "ya" es con un buen protector solar que no deje la cara pringosilla, que al final ya sabes lo que dicen, no hay mejor crema antiarrugas…

  4. Coincido con la de Elisabeth Arden, siempre tengo que tenerla a mano por si acaso 🙂 Ultimamente ando en busca de un buen tonico hidratante y un contorno de ojos, porque tengo esa zona muy seca

  5. El producto de E.Arden tiene mucha fama y mira, al menos lo puedes usar para la nariz pelada. Aunque para eso uso una crema de farmacia más barata y que sirve también para cuando tenemos la nariz entaponada 😉

    ¡besos!

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