Paleta Mini Star de Natasha Denona

Ya no contaba con ella, ya no la esperaba.

No me subí al tren cuando pasó y creí que ya lo había perdido. Pero volvió a pasar.

Y os juro que tengo una conexión más allá de la wifi con la web de Sephora. Yo creo que de tanto entrar ya recibo señales en mi cabeza.

Una de estas veces que me pasó fue en noviembre, cerca de mi cumpleaños. Recibí una señal, como un pálpito. En mi cabeza: la imagen de una paleta mini de Natasha Denona.

Hasta ese momento no tenía ninguna de la marca y aunque ya apenas me fijo en paletas grandes, las minis sí que me traen muy muy loca. Pienso más en ellas de lo que debería (pienso más en maquillaje de lo que seguramente sería sano).

Hacía tiempo que había dejado escapar su Mini Star palette y ya nunca la habían repuesto. Total, que recibo la “señal”, entro en la web de Sephora y allí está. Repuesta. Resplandeciente. En stock.

¡Y muy muy pequeñita! Demasiado a pesar de que últimamente solo me gasto los euros en paletas peques, como esta de la que hablo en este post, una de mis favoritas.

Y no, la señal no era el email de “tu artículo preferido vuelve a estar disponible”. Te lo juro palabrita que tengo una conexión o algo. Ya lo demostrará la ciencia o cualquier magufo de renombre.

Total que aquí estamos juntas. Ella y yo.

Voy a deciros primero las cosas buenas y al final las malas, y os adelanto que tiene muchos contras para no comprársela; la primera de ellas es que actualmente vuelve a no estar disponible en la web (en España sólo se vende en Sephora), sin embargo en la web americana sí la tienen y quién sabe, si volvió una vez quizá vuelva otra.

De todas formas, en tiendas físicas sí que la he visto y en la web puede reservarse o comprobar su disponibilidad.

Otra cosa mala, muy mala: el precio. 25,95€ Es un precio fetén para una paleta de la calidad de ND el problema viene cuando es tan sumamente ridícula la cantidad que trae. Es el caso. Cada una de sus 5 sombras contiene 0.8 gramos. ¡No llega a un gramo! Cada vez que la uso tengo miedo tocar pan. Desde el día uno.

Y otra cosa mala, para mí al menos -quizás no tanto para la gente con cuartos de baño suficientemente luminosos- es que no tiene espejo.

En mi mini cuarto de baño la iluminación es un poco, vamos a decir NEFASTA y además Asturias en invierno es un lugar, vamos a decir, OSCURO, así que necesito espejitos en las paletas para arrimar bien mi jeto a la ventana y que la luz natural me de de frente y poder maquillarme como una persona que tiene ojos y tal. La época en la que me preguntaba para qué coño le ponían espejitos a las paletas pasó definitivamente. Ahora lo entiendo todo.

Y básicamente esas son las cosas malas que tiene la Mini Star de Natasha Denona. Todo lo demás es luz y color, un packaging hermoso, compacto y sólido, sombras suaves, intensas y cremosas, una selección de colores perfecta… es una fucking chuchería.

Todas sus 5 sombras son de una calidad estupenda, un polvo finísimo que deja un rastro homogéneo allá por donde pasa, tanto mates como brillo.

Orion: Es un tono duocromo entre verde-azulado y marrón; lo que comúnmente se llama «verde escarabajo». Es la razón por la que me fijé en esta paleta al primer vistazo y no en cualquier otra de la marca (siemando detrás de este tono como un bicho). Es polvo como todas las de la paleta pero resulta cremosísima. Es uno de esos tonos que puedes usar por todo el párpado porque por sí sola ya hace prácticamente todo el look; al cambiar de color según le de la luz, parece más de una sombra. Nada que no sepáis ya.

Atik: Es un tono beige cálido claro/medio mate. Perfecto para transiciones en pieles claras/medias. A mí, que soy blanca merluza, me hubiera sentado mejor un tono un pelín más claro, pero me estoy apañando. A pesar de ser mate se desliza con mucha suavidad por la piel dejando un tono homogéneo sin parches.

Bellatrix: Empieza la fiesta con este tono ultrametalizado cobrizo claro/melocotón. Es tan cubriente y tan homogéneo sobre la piel que parece pintura. Deja una pátina perfecta de brillo ultra fino, sin partículas. Impecable.

Earth: Marrón oscuro mate. Un marrón neutro perfecto para crear profundidad en el look, con un poquito menos de pigmentación que las otras sombras, cosa que en este caso nos viene bien para no joderla a última hora con el puntito de sombra oscura que se esparce más de la cuenta cuando ya tenías todo el look hecho. En mojado gana, pero realmente tampoco lo necesita.

Cosmo: Tono dorado oscuro que quiere tirar ligerísimamente al verde. Es como un dorado navideño, como un poco viejo. Es un tono metal pero con alguna partícula de glitter fino visible, aunque realmente hay que mirar muy de cerca y fijarse mucho para ver esos destellos. Es el toque de luz más festivo de la paleta.

Es muuuuuy pequeña

La recomiendo totalmente, es una paleta que puedes usar como un básico de diario o subirte al modo fiesta con ella y no es la paleta más económica del mundo pero siempre hay promos en Sephora con los que descontar unos euros. No olvides suscribirte a mi instagram y mi facebook para enterarte de todo.

Puedes comprarla aquí (si es que está disponible) y ojo, es cruelty free: no está testada en animales.

Y esta se va para la wishlist.

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3 Comments

  1. Coco says:

    Me encanta tu review!! Coincido contigo pero tengo que añadir que Cosmo puede dar problemas. Para mí es más pigmento prensado y en seco tiende a caer sobre la ojera y mejilla tanto al aplicarla como alo largo del día. En húmedo la cosa mejora bastante y gana además en intensidad

  2. Gracias!!! Es verdad, cosmo es como un pigmento prensado, de ahí esas «particulillas» que se le ven de cerca. En mojado mejora mucho, sí, aunque yo la aplico siempre muy muy suave, un puntito si acaso, de manera que fui «librando». 🙂

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