Paleta Blooming Soul de Nabla

blooming soul

Esto no es exactamente una novedad ya que la paleta Blooming Soul de Nabla, a pesar de ser su paleta más reciente, salió ya a principios del pasado mes de mayo.

Ya por fuera podemos apreciar que la marca respeta el formato de su anterior paleta Dreamy pero el cambio de estilo gráfico es evidente, a parte de que esta nueva paleta contiene mucha más superficie en acabado brillo (barniz) y tiende a ensuciarse menos, ya que la anterior de acabado mate y además oscura, agarra con facilidad restos de sombras y maquillaje, sólo hay que ver en la foto que sigue las marcas de mis dedazos. ¡Arriba esas zarpas!

Y aunque lo parezca, no tengo el baño en obras.

Esta foto la hice nada más recibir la paleta para que pudiéseis apreciar las sombras en su máximo esplendor. A partir del primer uso ya empieza a ponerse la cosa dirty. Es lo que tienen las paletas de cartón mate: cogen polvo como si no hubiera un mañana. Hay que vivir con eso.

Con la Dreamy llevo meses de uso… algo más de medio año.

Con la Blooming Soul llevo mucho menos pero ya está GUAPA la pobre.

Las sombras de ambas paletas son brutales. Lo fueron las de la Dreamy y en el caso de la Blooming Soul no defraudan.

Las sombras brillantes pueden ser metalizadas, duocromo o de aspecto mojado. Son muy especiales en cuanto a esa textura casi crema que tienen. No dejan de ser polvo pero están como ligeramente húmedas o al menos dan esa impresión, de que se agarran a todo sin necesitar ningún tipo de “glitter glue” o pseudopegamento del estilo.

Las sombras mate son especialmente pigmentadas, suaves, uniformes y fáciles de trabajar, cosa que ya no es tan fácil de encontrar en sombras mates, que suelen ser el punto flaco de muchas marcas. El polvo es finísimo y ligeramente suelto de manera que con los tonos mates más oscuros hay que prevenir la caída sobre la mejilla al maquillarse. Una vez trabajados sobre el párpado, no hay problema. Aguantan como campeonas. Pero lo que más me gusta de todas sus virtudes es que puedes modular muchísimo la intensidad de pigmento en ellas, bien mojándolas con alguna bruma (a mí me flipa ésta) o incluso aplicándolas sobre otras sombras, cosa que no todas las sombras mate del mercado aguantan.

De los swatches de la foto sobre estas líneas tengo que decir que la sombra bolero en el párpado y aplicada con pincel en seco es notablemente más clarita pero creo que se ha intensificado por aplicarla con el dedo. El resto, bastante fieles.

La sombra Honey Drip, tiene una textura extrañísima. Es de esas que parecen casi crema y como con trocitos grandes de brillo pero no de trozos de glitter sino de trozos formados del propio polvo que al depositarlos sobre el párpado deja aspecto mojado. Es más que una sombra, un top coat, o producto de acabado.

La pregunta del millón es: ¿Cuál de las dos comprarse?

La respuesta es simple.

En mi caso la Dreamy se ajusta más a mi uso cotidiano y aún así no es una paleta básica porque también tiene tonos bastante especiales, como esas sombras que tiran a morado.

Pero si lo que necesitas es arriesgar ligeramente y buscar un esquema de color más ajustado a la primavera, más festivo, más alegre, ligeramente más arriesgado… entonces tu paleta es la Blooming Soul.

Como viene siendo habitual en la marca, los productos de Nabla son cruelty free y aptos para veganos.

Ambas paletas tienen un precio de 35,90€ y creo que no hace falta que diga que merece la pena cada céntimo.

 

6 Comments

6 Comments

  1. Eneri says:

    La compré por mero coleccionismo para que acompañara a su hermana Dreamy y no puedo estar más contenta porque de verdad que la estoy usando mucho!

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