Herramientas Chella para cejas y alrededores

A menos que se tenga un talento innato, lo normal suele ser cometer torpezas bastante bestias cuando una empieza con esto del maquillaje. Se supone que si te echas algo en la cara es para que se vea pero luego resulta que no, que la gracia está precisamente en que no se note. Entonces piensas que las cejas mejor ni tocarlas porque ¿qué fallo tienen? hasta que te das cuenta de que a menos que se tenga un talento (genético) innato en cuanto a forma de cejas lo mejor será hacerles algo para que no canten. Porque sí, amigas, a las mías sólo les faltaba cantar tonada a coro; más que unas cejas eran una nube de pelos dispersos, por hacer una imagen un poco poética de ellas.

Es normal, si tardé 29 años en empezar a maquillarme (a maquillarme en plan plan) lógico es que no me diese cuenta de que aquello mío ni eran cejas ni eran ná. Luego fui al Brow Bar de Benefit y desde entonces soy más feliz, pero eso es otro tema.

La cosa es que cuando te das cuenta del papel que juegan las cejas en todo esto abres los ojos literal y metafóricamente y la verdad más grande que he dicho jamás en este blog (que dios lo bendiga): lo que hace una buena forma de cejas en tu cara es más grande que cualquier maquillaje que puedas echarte. Es que no es ni medio broma (ay que lloro).

Todo esto viene porque los de Birchbox me mandaron hace tiempo este Kit para cejas de Chella, marca relativamente nueva en España. Voy a desgranarlo bien para que no os perdáis por el camino de la vida, hermanas. Hoy soy vuestra guía de las cejas y no os preocupéis si sois novatas: no soy estricta con el mantenimiento, precisamente por eso recomiendo alguna que otra herramienta que hará vuestra vida más fácil.

Empezamos por el Lápiz iluminador de Chella, que aunque no es estrictamente para cejas sí que las realza de alguna manera ya que con un leve trazo bajo el arco de éstas hace que la ceja destaque y se diferencie “un pelín” dentro del marco de la mirada ¿tiene algún sentido esto? Siiii 🙂

Es un lápiz-jumbo bastante cremoso aunque no lo suficiente como para resultar graso. Además no sólo sirve para iluminar el arco de la ceja, también ilumina cualquier parte de la cara que queramos resaltar sin dar brillo. Yo lo he usado incluso como corrector de más de una manchita roja post-grano y como salvavidas fuera de casa cuando la base de maquillaje empieza a desvanecerse sobretodo a los lados de las aletas de la nariz, que es un sitio donde a mí se me nota mucho la descoloración de la piel.

El lápiz iluminador Chella tiene un precio de 19,00€ y se vende aquí.

Las tijeras para cejas que contiene el kit, tienen una punta redondeada para no pincharte accidentalmente en el párpado, que es una zona muy sensible donde la piel es muy fina y con la que hay que tener cuidadín. Las tijeras nos vienen genial para mujeres con ceja de pelo largo (porque en esta vida no todo es arrancar pelo) y a sus allegados del sexo opuesto ni te cuento 😉 Siempre hay un pelaco que crece por encima de sus hermanos y hay que peinar y cortar.

Si bien diré que no son mi herramienta favorita y que el plástico con el que están construidas (en el mango) no me parece el de mayor calidad que digamos. Creo que hay mejores tijeritas en el mercado.

Me pasa un poco parecido con el cepillo+cuchilla+peine de cejas de la marca: me hace el apaño pero me parece un poco endeble y la parte del peine, que a su vez es la tapa que cubre la cuchilla cuando no se usa, no queda sujeta firmemente y baila un poco, resultando poco práctica. Esta herramienta es muy económica, peor no termina de convencerme. Cuesta 5,00€ aquí.

Ahora bien, la maravilla del kit es sin duda la pinza de depilar de Chella que ha conseguido desbancar incluso a mis Tweezerman queridas. No sólo por su forma que hace que se agarre mejor sino porque hace que se te canse menos la mano ya que necesitas emplear menos fuerza para arrancar el pelo de un tirón, que ya sabemos que a veces ir pelo a pelo puede llegar a desesperar y la mano se resiente ¿o soy yo sola? Además tiene una pintura con un acabado gomoso (al estilo de los envases de Nars) que hace efecto antideslizamiento.
La punta es tan o más precisa que la de las Tweezerman, no se le resbala ni un pelo y la pinza en general, da más sensación de robustez, es más solida, más compacta.
La pinza sí que creo que merece la pena, es una herramienta precisa y qué demonios, no será muy glamurosa pero ahora que lo pienso debería ir a favoritos.

Tiene un precio de 21,00€ (aquí), donde además si tienes puntos Birchbox te sale más barato o incluso gratis.

21 Comments

21 Comments

  1. rocipici says:

    entonces me apunto las pinzas porque el iluminador ya lo tengo. yo suelo hacerme las cejas en un centro de estetica pero quiero ir probando a cortarlas yo en casa por no tener el engorro de tener que ir cada dos semanas. besos

  2. Teresa Cobo says:

    Hola! Yo lo que necesito en las cejas, más que quitar y recortar es rellenar… por desgracia en el nacimiento son finas, luego en la mitad algo más gruesas para después afinarse otra vez. Por esta razón suelo igualarlas y quitar un poco en el medio. Siempre he envidiado los cejotes ochenteros la verdad. Lo que dices de iluminar totalmente cierto 🙂
    De todas formas ahora que me he dejado flequillo me desentiendo un poquito de ellas jeje

  3. Mareas. says:

    Yo soy de las que usan lápices de estos iluminadores para el arco de la ceja y me encantan.
    De todas maneras yo mis cejas no me las toco salvo quitarme algún pelito suelto el resto me lo hace la esteticista.
    Un beso.

  4. Lenne says:

    Yo ya invertí en mis Tweezerman y de momento estoy muy contenta con ellas 🙂 Y toda la razón, lo que cambia la cara con unas cejas bien arregladas… ¡Un beso!

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